Todos los grandes buques se impulsan sobre las aguas gracias al movimiento, en su parte posterior o popa, de las hélices, siendo dos normalmente las que se utilizan en los barcos de cruceros. Las hélices son como tornillos de rosca que giran continuamente en el mar, expulsando el agua a travs de sus palas inclinadas. La hélice es pus el elemento propulsor típico de los buques. Su funcionamiento se basa en el fenómeno físico de la sustentación, donde el movimiento de una pala de la hélice en un fluido, debido a la acción del motor, genera un empuje en la pala que puede utilizarse para producir el movimiento de avance del barco.
En los modernos buques de crucero, las hélices pueden tener un diametro de entre 4 y 6 metros, girando lentamente entre 100 y 150 revoluciones por minuto. Se necesita una potencia de unos 30.000 caballos para mover un gran buque de cruceros, utilizándose motores diesel para generar ese trabajo.

El sistema de propulsión mecánica formado por motor-eje-hélice es el más utilizado en los buques de mayor tonelaje. Cuando se analiza la maniobravilidad de un buque lo primero a tener en cuenta, junto con el número y tamaño de las hélices y timones, son la potencia y el tipo de motor utilizado. A igualdad de factores cuanto mayor sea la potencia de mquinas de un buque, tanto ms fcil resultar maniobrarlo.
Pero una buena capacidad de maniobra de un buque depende principalmente de la velocidad mínima a la que pueden girar las hélices tanto en marcha avante como atrás, así como también los tiempos muertos que puedan existir debidos a la transmisión y ejecución de órdenes impartidas a las máquinas. En este sentido una orden de cambio de revoluciones de avante a atrs o viceversa no es inmediato y los modernos sistemas de propulsin intentan minimizarlos al mximo. Los motores diesel disponen de la misma potencia avante que atrás, pudiéndose parar o invertir el sentido de la propulsión casi inmediatamente (rápida respuesta a las órdenes impartidas) con revoluciones normales del eje.
En los últimos años se ha ido extendiendo cada vez más el uso de hélices de paso variable. Es un sistema donde las palas de las hélices pueden ser orientadas a voluntad. Estas hélices permiten invertir el empuje que proporcionan al buque sin necesidad de cambiar el sentido de giro del eje propulsor. Las palas están instaladas de modo tal que pueden ser rotadas sobre s mismas mediante un mecanismo hidráulico especial, girando alrededor de un eje que está montado sobre el núcleo de la hélice. Este tipo de hélice constituye un eficiente medio de propulsión y da mayor facilidad y rapidez de maniobra al evitar tener que parar los ejes para dar marcha atrás.
Autor: Angelo Sardi Catalan, resumen de varias fuentes consultadas
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