facebook twi rss
skype mail

Olas Gigantes

Olas gigantes y peligros en la navegación de cruceros

     La navegación de buques mercantes y de cruceros se enfrenta a un conjunto de riesgos meteorológicos entre los que destaca el oleaje no sólo por su vistosidad si no también por sus efectos de mareo en parte del pasaje. Las olas suelen generarse por tres tipologías de causas.

     1.- La primera de las causas, y la más conocida, es el efecto del viento sobre la superficie del mar. Si el viento fuese un flujo uniforme y regular sus efectos en el mar serían la de generar una corriente y no se producirían olas. Pero el viento no es un flujo regular ni uniforme, sino racheado, tempestuoso y turbulento. Estas turbulencias son las que generan el movimiento de las olas en el mar. Esta fase inicial es la del movimiento y es relativamente lenta. Una vez creadas algunas olas, tiene lugar una fase de crecimiento exponencial de las olas. Cuantas más olas hay, mas rugosa es la superficie del mar y mayor su turbulencia por lo que el sistema de retroalimenta creando cada vez olas más grandes. Pero existe un punto de saturación a partir del cual ya no es posible el trasladar energía adicional del viento al mar. En ese punto se equilibran la energía transmitida por el viento a las olas con la disipación de energía de la superficie con el oleaje, bien porque las olas se desplacen fuera de la zona de generación, bien porque terminen rompiendo. Además, las olas en su desplazamiento pueden transmitirse energía las unas a las otras mediante acoplamientos en fase. Esta energía adicional puede llevar más rapidamente a la saturación a la ola por lo que terminará rompiendo de forma abrupta.

     En general esta situación se mantendrá hasta que el viento incremente o decremente su velocidad o cambie de dirección. Si se incrementara la velocidad, el oleaje se haría cada vez más fuerte y las olas irían ganando altura en esa misma proporción. Si el viento cambia de dirección, tendremos un mar cruzado donde se entremezclan las olas desarrolladas en la anterior dirección del viento con las de la nueva dirección.

     Es posible por este sistema de generación de oleaje enfrentarse en los oceanos a olas de más de 25 metros de altura.

     La escala de Beufort se utiliza como una medida empírica para la intensidad del viento, basada principalmente en el estado del mar, de sus olas y la fuerza del viento. Mediante esta escala los marinos saben el tipo de situación a la que se pueden enfrentar.

Grado Denominación Velocidad Descripción
nudos Km/h
0 Calma < 1 < 2 Mar como un espejo.
1 Ventolina 1-3 2-6 Rizos como escamas de pescado, pero sin espuma.
2 Flojito
(Brisa muy débil)
4-6 7-11 Pequeñas olas, crestas de apariencia vitrea, sin romperse.
3 Flojo
(Brisa débil)
7-10 12-19 Pequeñas olas, crestas rompientes, espuma de aspecto vitreo aislados vellones de espuma..
4 Bonacible
(Brisa moderada)
11-16 20-30 Olas un poco largas. Numerosos borreguillos.
5 Fresquito
(Brisa fresca)
17-21 31-39 Olas moderadas y alargadas. Gran abundancia de borreguillos y eventualmente algunos rociones.
6 Fresco
(Brisa fuerte)
22-27 40-50 Comienza la formación de olas grandes. Las crestas de espuma blanca se ven por doquier. Aumentan los rociones y la navegación es peligrosa para embarcaciones menores.
7 Frescachón
(Viento fuerte)
28-33 51-61 La espuma es arrastrada en dirección del viento. La mar es gruesa.
8 Temporal
(Viento duro)
34-40 62-74 Olas altas con rompientes. La espuma es arrastrada en nubes blancas.
9 Temporal Fuerte
(Muy duro)
41-47 75-87 Olas muy gruesas. La espuma es arrastrada en capas espesas. La mar empieza a rugir. Los rociones dificultan la visibilidad.
10 Temporal Duro
(Temporal)
48-55 88-102 Olas muy gruesas con crestas empenachadas. La superficie de la mar parece blanca. Visibilidad reducida. La mar ruge.
11 Temporal Muy Duro
(Borrasca)
56-63 103-117 Olas excepcionalmente grandes (los buques de mediano tonelaje se pierden de vista). Mar completamente blanca. Visibilidad muy reducida.
12 Temporal Huracanado
(Huracán)
64-71 > 118-132 > El aire está lleno de espuma y de rociones. La visibilidad es casi nula.

     2.- Otra causa de olas gigantes son los terremotos. Las olas generadas por este mecanismo se denominan tsunamis y si bien su impacto en la navegación en alta mar suele ser nulo, debido a que la altura de estas olas en mar abierto no es muy apreciable, en cambio su impacto en las costas es devastador al ganar alturas considerables una vez que el tsunami encuentra un fondo superficial y transforma su energía cinética y potencial en altura. El causante de un tsunami es siempre un terremoto que ocurre en el fondo del oceano. El movimiento de la corteza terrestre produce un desplazamiento en la masa de agua cercana al epicentro y que es proporcional a la intensidad del mismo.

A pesar de la devastación causada por el tsunami de Indonesia y Sumatra en Diciembre de 2004, el hecho de poder disponer de 3 satelites en la zona en ese mismo periodo tenporal, ha permitido a los cientificos ajustar sus modelos de generación de tsunamis como nunca hasta ahora.
Las olas generadas en el epicentro por el terremoto de Sumatra fueron de una altura máxima de 8 metros y se desplazaron en circulos concentricos a una velocidad de hasta 1000 km por hora, llegando a afectar a la costa oriental de Africa, la India y hasta Brasil y la costa oeste de Estados Unidos y Canadá. Su impacto en las zonas costeras más próximas fue espectucular, habiendose alcanzado un máximo de 30 metros en una zona determinada de Sumatra.

     3.- Por último, la causa más complicada y que desde hace unos años es estudiada con mucho interés por los cientificos es la que genera olas gigantes solitarias. Son olas que no se corresponden al tiempo meteorológico vigente ni a ningún terremoto pero que han venido teniendo un impacto importante en la navegación marítima y de cruceros, sobre todo por los desperfectos causados en los buques.

     En estos momentos la comunidad cientifica se inclina por dos causas. La primera es la producida por corrimientos o desprendimientos de tierra debajo del agua. Los sismografos no pueden registrar ese tipo de situaciones y en cambio el desplazamiento de la masa de agua cercana al desprendimiento puede generar una o varias olas gigantes. La segunda causa es más compleja, pero gracias al estudio de regiones donde la frecuencia de olas gigantes solitarias es mayor, como la costa este de Sudafrica, ha sido posible determinar su causa en situaciones muy particulares donde se combinan vientos fuertes en superficie con corrientes marinas de sentido contrario y un acoplamiento en fase de varias olas. Son situaciones muy complejas de predecir y cuyo resultado suele ser una ola gigante y solitaria de más de 20 metros de altura.

Autor: Angelo Sardi Catalan
Bibliografia: "Navegación con mal tiempo" Adlar Coles y Peter Bruce, Ed. Juventud.